¿Qué futuro le depara a Apple con su decisión de utilizar arquitectura x86?
Javier Garduño
Hacer pronósticos es peligroso. Es fácil cometer errores, pero la afirmación de que las computadoras Apple trabajarán de ahora en adelante con procesadores Intel es muy seductora en este sentido. Asi que preguntémonos: ¿Qué consecuencias puede traer esta alianza?
El usuario medio de Apple siente que forma parte de una elite. Arquitectura exclusiva con un diseño exclusivo, en un sistema operativo exclusivo que solo funciona en esa exclusiva arquitectura. Y hasta hace un tiempo, con programas también exclusivos. Por pertenecer a dicha elite los usuarios han estado dispuestos a pagar su alto precio.
Hasta hace no mucho se decía que Apple era la mejor plataforma para el diseño entre otras cosas. Eso no es verdad al día de hoy. Las mismas herramientas que se pueden encontrar en una Mac son las mismas que se pueden encontrar bajo otros sistemas. Y si no son las mismas son unas parecidas de igual potencia. Y el que diga lo contrario vive un sueño. Lo que ha sostenido a las Mac durante estos años ha sido brindar a sus usuarios la sensación de pertenecer a la elite mencionada, su imagen de marca y dar la impresión de ser lo último en hardware y software.
Es difícil adivinar la reacción que puedan tener sus actuales clientes sobre el asunto, pero es muy probable que parte del poder hipnótico que ejerce sobre ellos se vea mermado en alguna medida.
Nos podemos aproximar a la respuesta preguntandonos por qué no usamos masivamente MacOS X en la actualidad. Por decisiones del pasado, que no viene al caso describir aquí, la arquitectura de hardware que se impuso fue la x86 de Intel, y en consecuencia los sistemas operativos de Microsoft, que eran prácticamente la única opción entonces. Cuando tuve por primera vez una PC en casa (una 486SX a 33Mhz con 2Mb de RAM), en la mente de casi todos solo existían dos tipos de computadoras: las que usaban MS-DOS y las que usaban MacOS. No hacias distinción entre el hardware y el sistema operativo. Apple solo funcionaba con MacOS, y las otras solo con MS-DOS (o al menos esa era la impresión que tenía la mayoría). Eran virtualmente incompatibles. Las Apple eran bonitas pero caras. Las otras eran más austeras, pero tenían todo lo que podías necesitar, eran más económicas, ¡y todo el mundo tenía una!
A pesar de que Apple pudiera ejercer parte de su influencia hipnótica en ti, no era lo suficientemente poderosa como para hacer el cambio. Eso implicaba renunciar a una biblioteca de software a la que estabas habituado, ser incompatible con tus vecinos, gastarías más dinero. En la actualidad simplemente no obtendrías ningún valor agregado real (salvo que es más bonito).
La existencia de un Mac basado en arquitectura x86 donde se puede instalar Windows XP (o el Windows que sea) tal como la propia Apple ha manifestado, es un fuerte atractivo para todos los enamorados de Mac que no tienen una todavía. ¡No necesitas tener dos computadoras para gozar de MacOS X y Windows a la vez! Pero atención: eso no significa necesariamente que podamos instalar un MacOS en cualquier PC. Apple se ha esforzado por crear una protección a nivel de BIOS para impedirlo. Romper la seguridad no es el único obstaculo a vencer, también lo es el estricto control de hardware que Apple seguirá manteniendo en sus equipos. Es posible que el MacOS se vuelva muy inestable corriendo en sistemas sobre los cuales no fue planeada su ejecución.
Pero la idea de tener Windows y MacOS en la misma máquina ya es de por si poderosa en la comunidad, y un gran aliciente para compar una Mac. Tal vez los Mac-fans se vean decepcionados y algunos cambien a otro sistema (aunque no se me ocurre a cuál se podrían cambiar). Pero seamos realistas, el nicho de mercado que posee actualmente Apple es una nimiedad comparado al de usuarios seducidos por Mac que no tienen una. Sin duda ganará más adeptos de los que perderá.
Una de las razones para usar MacOS X será el poder tener instalado Windows a la vez. Así que no pienso que su cuota se vea disminuida al principio... pero la naturaleza de todo esto pone las bases para que el proceso de portar aplicaciones de uno a otro sistema se vuelva relativamente sencillo. Las empesas de software se verán motivadas a hacerlo. De lo contrario perderían el mercado creciente de las Mac. Es casi seguro que surgan exactamente las mismas aplicaciones para ambos sistemas en una forma que no existe hasta ahora. Esto tendrá como consecuencia que la distinción basada en aplicaciones entre MacOS X y Windows se diluya, volviendo intracendente el uso de uno u otro sistema. Esto podría ser un punto en contra para Microsoft. La gente comenzará a darle más importancia a las aplicaciones que al sistema. (Ahora que lo pienso, siempre ha sido así).
Y si, todo esto puede ser contraproducente para el software libre. En particular para Linux, que tendrá que competir no solo contra Windows, sino con MacOS X... y sin todas esas famosas aplicaciones. A no ser que las empresas de software entren en una especie de "fiebre de la portabilidad" y comienzen a elaborar versiones de sus programas para Linux y Unix en general.
En la actualidad los ingresos gordos de Apple no provienen de su S.O. ni sus computadoras, sino de sus dispositivos como iPod's o sus tiendas en línea. Discos de MacOS X piratas los hay por doquier. Si Apple logra que utilizar MacOS X bajo un clónico se vuelva impráctico y difícil, puede tener cierta entrada con sus PC's. Será como comprar una PC de marca... ¡donde se puede correr MacOS X! Esto puede ser una desventaja para los otros fabricantes de PC's como HP o Dell.
Yo solo sé que no sé nada... ;-)
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