Desolación...

El tema de la influenza provoca en mi cierta desolación. Desolación por lo simples que podemos llegar a ser. Por lo emocionales, poco pacientes, arrebatados, y carentes de sentido común que nos hemos mostrado al mundo. Tal vez solo soy un arrogante.
Me causa desolación que no podamos remitirnos a los hechos. A los hechos físicos, medibles y reales. Y no a las emociones y nuestra sensación de ultrajados, a la hora de analizar un suceso. Que nos sintamos muy salsas, creyendo que el comportamiento de una epidemia ya lo traemos programado en el cerebro, y que si “no nos suena lógico” creamos que “no lo es”.
¿Está nuestra visión realmente tan infectada y coloreada por nuestras ideas, que la objetividad se convierte en algo casi inalcanzable?
Los hechos
Existe una alarma generalizada en el mundo debido a una gripe particularmente virulenta. Ha sido analizada y corroborada por multitud de instituciones, gobiernos, y laboratorios a lo largo y ancho del globo. Sin importar los intereses en conflicto que dichos organismos poseen, han dado la alerta al unísono. El virus se ha analizado, se intenta secuenciar genéticamente, se ha fotografiado. Ha pasado ya a los anales de la ciencia y la medicina contemporánea.
Pero los más extremistas de mis compatriotas niegan su realidad. Los menos extremistas no la niegan, sería ridículo ir en contra de todas esas instituciones, pensando que están todas confabuladas entre si, pero dicen que no es para tanto. Lo dicen sin reparar en el hecho de que no es menos ridículo que negar su existencia, pues no es solo su existencia sino su peligrosidad, lo que todas esas instituciones avalan.
La influenza porcina, como enfermedad, se ha convertido en uno de los sucesos más respaldados, verificados y demostrados de las últimas semanas en el mundo.
Y entonces surge la critica fácil.
- ¿Por qué hacen escándalo con esto, que ha matado tan poca gente, pero no hacen caso de la multitud que muere por gripe común todos los años? ¿No te parece muy sospechoso?
No. Porque lo importante no es la cantidad de muertos, sino la peligrosidad de la enfermedad. Supongo que el sarampión mata a menos personas que la gripe al año, pero es más peligrosa. Si perdiéramos el control sobre ella, podríamos contar a los muertos por millones. Es tan peligrosa que en todo el mundo existe una lucha constante y sin descanso por evitar su propagación.
Repito: las instituciones de todo el mundo, no solo avalan la existencia de la gripe “porcina”, también lo hacen con su peligrosidad. ¿No es algo necio insistir en que todo es un fraude? ¿O que la poca cantidad de muertos es evidencia de exageración?
- Pero no podrás negar que hay beneficiados
¿Y en que situación no los hay? Eso no significa que los beneficiados lo hayan provocado. Ni siquiera es incuestionable quienes son los beneficiados en esta situación. Los beneficios también son una conjetura a día de hoy.
- Es una treta calderonista para venderse como nuestro salvador
Yo lo veo francamente muy difícil. Sobretodo por el hecho de que no nos vamos a salvar nunca. Los virus como este no se van porque si, y probablemente veamos nuevas alertas y recomendaciones en los meses venideros.
- Entonces es una treta para mantenernos en estado de shock
Este tipo de frases asumen que todo es un plan, y solo buscan encontrar el propósito de ese plan. ¿Y si no hay plan? Es creíble que un gobierno aproveche y explote las circunstancias para aumentar su nivel de control sobre la población. ¿Y? ¿No pueden ser las dos cosas a la vez: un virus peligroso y un gobierno que explota la alarma general?
No quiero profundizar en cómo sería dicha explotación, porque en eso soy francamente malo.
Podría seguir alegando pero…
… ¿qué caso tendría ya?
Regresando a la desolación
Pienso que el meme del fraude de la gripe porcina ya quedó anclado en el inconsciente colectivo. Cuando surja otra cosa que moleste a los conspiranóicos, recurrirán al “fraude de la gripe porcina” como un hecho demostrado y sólido, para sentar precedente y “demostrar” que tienen la razón. Que lo han hecho antes y lo hacen de nuevo.
¿Y si están profundamente equivocados?
Entonces habrán iniciado ya un camino que los conducirá a una visión completamente distorsionada de la realidad social, política y física en la que vivimos. Actuarán en base a ella, y juzgarán en base a ella. ¿No es algo tremendamente peligroso?
¿Sucederá esto desde hace ya mucho tiempo?
¿No es peligroso olvidar, como diría Sócrates, que no sabemos nada?
