Editado por William Jarvis
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La Homeopatía fue ideada por el médico alemán Samuel Hahnemann (1755-1843) como una alternativa a la práctica tradicional de entonces que él llamó "alopatía". Término que ha sido mal aplicado a la medicina tradicional desde entonces. Los principios básicos de la Homeopatía incluyen cosas como que (1) la mayoría de enfermedades se deben a un desorden contagioso llamado "Psora"; (2) la vida es una fuerza espiritual de la cual depende la curación del cuerpo (Vitalismo); (3) los remedios pueden ser encontrados observando los síntomas que estos producen en sobredosis (la prueba), y aplicándolos en personas con dichos síntomas en cantidades altamente diluidas (Ley de Similares); (4) los remedios son más efectivos mientras mayor sea la disolución (Ley de los Infinitesimales), aumentando la efectividad cuando pasan a través del calcañal de la mano o una almohadilla de cuero (Potenciación). Los principios de la Homeopatía han sido refutados por las ciencias químicas, físicas, la farmacología, y la patología. La Homeopatía entra en la definición de secta o culto, característica que previene a la homeopatía de cambios a los principios originales de Hahnemann. La mayoría de los estudios homeopáticos son de baja calidad metodológica y sujetos al sesgo. Las etiquetas de los productos homeopáticos no proveen suficiente información para juzgar sus dosis. Aunque los remedios homeopáticos generalmente se consideran inofensivos debido a su alto nivel de disolución, algunas preparaciones han probado ser dañinas. La aparente efectividad de los productos homeopáticos puede ir más allá de un efecto placebo, pues algunos productos han incluido cantidades efectivas de medicamentos estándar, o bien, han sido adulterados. Sólo cerca de la mitad de los 300 homeópatas listados en el directorio del Centro Nacional de Homeopatía son médicos. El resto incluye naturópatas, quiroprácticos, acupunturistas, dentistas, veterinarios, enfermeras o asistentes médicos. El encanto y atracción de la Homeopatía recae en la atención personal a sus pacientes. La Homeopatía es un imán para practicantes de dudoso origen que se presentan como una amenaza para la seguridad pública. La creencia de los pacientes en pequeñas "crisis de curación" provoca que ignoren las reacciones adversas, o bien, que las aprecien como un síntoma que implique el desarraigo de las "toxinas". El mercadeo de productos y servicios homeopáticos entra en la definición de charlatanería establecida por el Comité de la Asamblea Legislativa de Estados Unidos que investigó el problema. (Por ejemplo, la promoción de remedios falsos o no comprobados para obtener una ganancia"). El Acta de la "Food, Drug, and Cosmetic" estadounidense, lista a la farmacopea homeopática como algo reconocido, pero esta condición fue consecuencia de influencias políticas y no de mérito científico. La FDA no ha exigido a los productos homeopáticos los mismos requisitos aplicados a las demás drogas, creando un doble estándar que es inaceptable. La Comisión Federal de Comercio no ha tomado las medidas adecuadas en contra de los productos homeopáticos, a pesar de ser evidente que no se aplican los mismos estándares ni controles que a las otras drogas. Tres estados han establecido consejos de licencia para ejercer la Homeopatía. Algunos de estos han sido administrados por médicos disidentes con dificultades anteriores en juntas de licencias medicas.
El NCAHF aconseja a los consumidores para que no adquieran productos homeopáticos ni promocionen a sus practicantes. Los científicos incitan a una oposición activa al mercadeo de productos homeopáticos debido a sus conflictos con las leyes físicas conocidas. Aquellos que estudien los remedios homeopáticos deben ser cuidadosos con las prácticas engañosas y deben aplicar las metodologías acertadas. Las agencias reguladoras estatales y federales incitan a que los productos homeopáticos sean tratados con las mismas normas y exigencias que las drogas tradicionales y que se tomen acciones en contra de sus violadores, incluyendo a los profesionales de la salud que practiquen la Homeopatía. Los estados son instados a derogar las leyes de licencia a la Homeopatía.
La Homeopatía (derivado de las palabras griega que significan "similar" y "padecimiento") es un sistema sectario de cura ideado por Samuel Hahnemann (1755-1843), un médico alemán que rechazó las fuertes y rudas prácticas médicas de su época que comprendían el sangrado, las purgas, el vomito, y la administración de fuertes drogas tóxicas. Prácticas que estaban basadas en la teoría griega de los humores (la sangre, la flema, la bilis negra y la bilis amarilla) y las cuatro condiciones físicas (frío, caliente, húmedo y seco) que dependían de los cuatro elementos (tierra, aire, fuego y agua). Los médicos intentaban contrarrestar el efecto de un humor tratándolo con su "opuesto". Por ejemplo, se tenía la creencia de que la fiebre era debida a un exceso de sangre ya que los pacientes se mostraban sonrojados. Por consiguiente, el problema estaba en la sangre y había que enfriar al paciente. Hahnemann nombró a tales prácticas "alopatía" (de las palabras griegas que significan "contrario" y "padecimiento"), y las reemplazo con su "Ley de los Similares". Aunque la medicina nunca aceptó la etiqueta de "alopatía", los homeópatas continúan utilizando este vocablo mal empleado para marcar las diferencias surgidas de un conflicto de ideologías en vez de un acierto científico. Los escritos médicos a menudo se refieren a los doctores en medicina como "alópatas", pero implica un significado alterno del término que se refiere a "la practica médica que hace uso de todos los medios posibles en el tratamiento de la enfermedad que hayan probado su eficacia" [Diccionario de la Universidad de Webster]. Esta definición es inconsistente con las raíces griegas de la palabra "alopatía". La mencionada duplicidad en el significado favorece a aquellos que desean representar mal a la medicina como una ideología "alopática".
Hahnemann creía que 7/8 de todas las enfermedades eran debidas a un desorden contagioso llamado Psora (escozor). Según las palabras del "Organon" de Hahnemann: Esta Psora es la real y verdadera causa fundamental que produce esas incontables formas de enfermedad. Ellas bajo nombres como debilidad nerviosa, histeria, hipocondría, demencia, melancolía, idiotez, locura, epilepsia, así espasmos de cualquier tipo, huesos débiles, raquitismo, escoliosis y los "chophouses", caries, cáncer, "fungus haematodes", gota, asma y supuración de los pulmones, "megrin", sordera, cataratas y "amaurosis", parálisis, pérdida del sentido, dolores de cualquier tipo, etc.. [Estos] aparecen en nuestra patología como enfermedades peculiares, distintas e independientes.
[Stalker 1985]
Hahnemann pensó que las enfermedades representaban un desajuste en la habilidad del cuerpo para curarse, y que solo un pequeño estímulo era necesario para comenzar el proceso de curación. Debió pensar eso debido a su Fe en el Vitalismo, la cual nos dice que la vida es espiritual, un proceso no material, y que el cuerpo contiene una sabiduría innata que es su propia fuerza de curación. Un homeópata británico explica el Vitalismo de Hahnemann. [Twentyman 1982]:
Hahnemann... es... un chiquillo en la era moderna de las ciencias naturales, un adepto a la química de su época... Pero él puede mantener la convicción de que una entidad vital inmaterial anima a nuestro organismo hasta la muerte, donde solo las fuerzas químicas prevalecen y lo descomponen.... Esta entidad inmaterial que él caracterizó como inmaterial o como espíritu, que en la salud mantiene la armonía total del organismo, y de hecho es parte integral de él, puede ser influenciada por causas físicas. ¿De qué modo Hahnemann intenta aclarar este concepto? Él pone su atención en fenómenos como influencias magnéticas, la luna y las mareas, las enfermedades infecciosas y quizás lo más importante, la influencia de las emociones e impulsos en el organismo (pp. 221-225)
El Vitalismo atrae a los así llamados "holísticos" o devotos de la medicina "New Age", quienes prefieren una perspectiva metafísica de los procesos vitales, y que fácilmente aceptan las deficiencias científicas de la Homeopatía.
La invención de la Homeopatía de Hahnemann, según se reporta, tuvo su origen en una ocasión en la que él ingirió una considerable dosis de quinina usada para tratar la malaria. Él notó que los síntomas que le producía eran muy similares a los de la propia malaria. De esto razonó que los remedios en sobredosis producían los mismos síntomas de aquello que podían curar. Este principio, su Ley de Similares, se podía usar para discernir la capacidad curativa de los medicamentos. Según él, este es el método de "probar" una medicina. Los promotores de la Homeopatía a menudo la representan mal argumentando que trata las "causas" en vez de meramente los "síntomas" de la enfermedad, pero su confianza en la "prueba" de los remedios salta a la vista que depende enteramente de un tratamiento sintomático.
La ley de similares de Hahnemann utiliza la primitiva visión del monismo que nos dice que la naturaleza es un todo unitario, orgánico sin partes independientes, con principios inherentes como que lo semejante es lo mismo, lo semejante crea lo semejante y lo semejante cura lo semejante. El monismo es la base de muchas prácticas antiguas (Por ejemplo, comer el corazón de un león para obtener coraje), basándose en que si algo se parece a otra cosa son semejantes en esencia (lo semejante es lo mismo); si algo de parece a algo realmente lo "produce" o lo es (lo semejante crea lo semejante); también se ven sus efectos en los remedios caseros como aquel en el que las raíces son buenas para tratar la mordedura de serpiente, debido a su parecido con ella (lo semejante cura lo semejante). Hahnemann revivió la doctrina de las firmas de Paracelso, que declara que las hierbas curarán condiciones o partes anatómicas a las que físicamente se parezcan [Garrison, 1929, p. 206]. La Ley de Similares de la Homeopatía, sin embargo, no tiene el apoyo de los principios básicos de la fisiología, farmacología ni la patología.
La Ley de los Infinitesimales de Hahnemann nos dice que mientras más pequeña sea la dosis del medicamento, más poderosos serán sus efectos curativos. El enseño que las substancias podían ser "potencializadas". (Por ejemplo: "Los poderes inmateriales y espirituales" pueden hacer a las sustancias activas más activas, y a las inactivas activas). El proceso de potenciación involucra la disolución secuencial de los agentes curativos al menos 40 veces, nueve partes del solvente por una parte de medicamento en cada disolución. Este proceso se repite cuantas veces se desee. Pasarlo a través de una almohadilla de cuero o el calcañal de la mano se argumenta que duplica la disolución. Una noción que contradice leyes físicas. Los remedios están diluidos en potencias de 10 y se etiquetan utilizando combinaciones de números árabes y romanos. (Por ejemplo: 3X es 1/1,000, 4X es 1/10,000, 3C ó 6X es 1/1,000,000, etc.) Lo cierto es que en el siglo XIX los remedios homeopáticos eran placebos diluidos que se hacían con preferencia a los severos remedios que aplicaban los practicantes de la medicina basada en humores.
De acuerdo con las leyes de la química, hay un limite en la disolución que puede ser hecha sin perder en el proceso a la sustancia original. Este límite, llamado número de Avogadro (6.023x10^23) es propio de las potencias de 12C ó 24X. (1 parte en 10^24) En estas disoluciones hay una probabilidad del 50% de que exista una molécula del ingrediente activo en ella. Hahnemann mismo se percato de que era difícil que permaneciera algo de la sustancia activa en una disolución tan alta, pero lo justificó en términos metafísicos. Además de ir contra el sentido común, la ley de los infinitesimales de la Homeopatía es refutada por estudios de la respuesta a las dosis de medicamentos.
Sus promotores aseveran que las vacunas como remedio a una posible infección respaldan a la Homeopatía pues se cura "semejante con semejante". Pero uno no encontrara más que eso en la teoría homeopática y su práctica. Las vacunas no alivian síntomas ni curan. Ni tampoco se hacen más efectivas con disolución ni pueden ser "potenciadas". Los homeópatas tradicionales proclaman aquello de que la indigestión se cura comiendo, muestra de que lo "semejante cura lo semejante", ejemplo de la Ley de Similares. Sin embargo, uno no obtiene alivio tomando "microdisoluciones potenciadas" de la misma comida que fue originalmente ingerida. Otros intentos de validar la Homeopatía se basan en las recetas populares, como una en particular, la cual dice que algo del pelo del perro que mordió a una persona puede ayudar a aliviar el malestar causado. Efecto que no resiste el escrutinio.
La medicina científica abarca una colección de procedimientos, cada uno con características propias que debe mantener para que sean efectivos en su propósito específico. La historia da ejemplos de personas que hacían lo correcto por razones equivocadas. Algunos deliberadamente perforaban el cráneo de las personas (trepanación) para liberarlos de los demonios que les causaban el dolor en la cabeza, liberando durante el proceso presión intracraneal. Sin embargo, esto no valida la teoría de los demonios. Así también, los pantanos hediondos se drenaban en base a la teoría del "miasmic", diciendo que las emanaciones de la Tierra causaban "fiebre mala de aire" (malaria). Agregando otro caso, algunos sacerdotes atravesaban con lanza las heridas de los guerreros creyendo que el arma que les causo la herida ayudaría en su cicatrización (lo semejante cura lo semejante). El sulfato de cobre en las puntas de las lanzas pudieron haber inhibido las infecciones. De la misma manera en que éstas prácticas incorrectas no validan las razones equivocadas en las que estas se basaban por sus practicantes, el éxito de algún remedio homeopático tampoco validará la teoría homeopática, su farmacología y metafísica.
La Homeopatía entra claramente en la definición de culto del diccionario de Webster: "Un sistema de curación basada en un dogma llevada adelante por su promotor", y secta: "Un grupo que se adhiere a una doctrina o líder particular". Las sectas o cultos de sistemas curativos no progresan y conservan sus ideas originales. La Homeopatía de Hahnemann tiene estas características. Para que progresara científicamente la Homeopatía tendría que aceptar los principios de farmacología y patología, con lo cual se podría a funcionar en dirección opuesta a su leyes de "Similares" e "Infinitesimales", su teoría de "Potenciación", y sus nociones de Psora y Vitalismo. Aunque haciendo eso, dejaría de ser Homeopatía.
Los estudios que conciernen a los remedios homeopáticos parecen enredarse a lo largo de líneas políticas. Mientras que los resultados de la mayoría de los estudios no respaldan el uso de los remedios homeopáticos, algunas pruebas ostensiblemente "bien diseñadas" han producido resultados positivos. Algunos de estos, sin embargo, han sido hechos por los propios homeópatas, y sus reportes contienen una oratoria fuertemente inclinada a socavar la confianza en la veracidad de los científicos. Los mejores estudios deberían ser repetidos por investigadores objetivos con análisis independientes entre si, y con las mismas formulaciones homeopáticas para asegurar que no han sido adulteradas con medicamentos activos.
Una revisión global de estudios experimentales en la Homeopatía fue hecha por Scofield (1984). Él concluye: Esta revisión hace obvio que, después de mucho trabajo experimental y clínico, hay muy poca evidencia que sugiera que la Homeopatía es efectiva. Y si esto sucede es por mal diseño, ejecución, reporte, análisis ,y particularmente, fallo al repetir los resultados de experimentos previos y no necesariamente debido a la ineficacia del sistema, que para ser una prueba apropiada debe serlo en una escala aún más grande. Hay suficientes evidencias para garantizar que han sido ejecutados experimentos bien diseñados y cuidadosamente controlados.
La declaración más alentadora de Scofield a los homeópatas es La Homeopatía no ha sido desmentida del todo
Sin embargo, Scofield ignora el proceso científico. En este caso, la ausencia de pruebas a favor, y no la ausencia de pruebas en contra, son relevantes. Esto esta de acuerdo con el procedimiento científico (basado en la hipótesis de estadística nula) de que (1) una practica no puede ser considerada segura o efectiva hasta que haya mostrado serlo; y (2) que la responsabilidad de aportar las pruebas esta en manos de sus proponentes.
Un más reciente metaanálisis de 107 pruebas controladas de Homeopatía aparecieron en 96 reportes publicados, encontrando que La evidencia de las pruebas clínicas es positiva pero no suficiente para sacar conclusiones definitivas, ya que la mayoría de ellas son de baja calidad metodológica y es desconocido el papel que juegue el posible prejuicio de la publicación.
Adicionalmente concluye que hay casos para una futura evaluación de la Homeopatía, pero solo por medio de pruebas bien realizadas.
[Klleijnen, 1991].
En 1988, un científico francés trabajando en el prestigioso instituto INSERM, aseveraba haber encontrado que sustancias altamente diluidas en agua, dejaban una "memoria". Y con tal, podía haber una base para la Ley de Infinitesimales de la Homeopatía. Sus descubrimientos fueron publicados en una gaceta científica de alta estima, pero con la advertencia de que los resultados eran inauditos, y que el trabajo fue financiado por un gran fabricante de medicinas homeopáticas [Nature, 1988]. Subsiguientes investigaciones, incluyendo de James Randi, dejaron ver que la investigación había sido realizada inadecuadamente. El escándalo resultó en la suspensión del científico. Un estudio meticuloso revelará el verdadero resultado, la Homeopatía es más probable que empeore la condición de un paciente a curarlo, y es imposible pronosticar el efecto de una dosis en el transcurso del tiempo [Sampson, 1989].
La naturaleza sectaria de la Homeopatía crea preguntas serias sobre la fiabilidad de los investigadores homeópatas. Scofield apropiadamente declaro: Es apenas sorprendente, en vista de la calidad de mucho del trabajo experimental, así como su armazón filosófico, que este sistema de medicina no sea aceptado por la comunidad medica y científica. Dos orientadoras reglas exigidas por los escépticos de la pseudociencia deberían ser aplicadas a la investigación homeopática, a saber: (1) Reclamaciones extraordinarias exigen evidencia extraordinaria; y (2) no hay que probar el fraude, es mejor si la investigación es llevada a tal extremo que no sea posible el fraude.
En años recientes se ha visto una explosión de productos etiquetados como "homeopáticos". Entre ellos hay glándulas crudas de animal, brebajes herbarios y remedios minerales. Aunque algunos son repeticiones de preparaciones homeopáticas antiguas, los otros surgen como copias que tienen en su alta disolución su único rasgo homeopático. Por ejemplo. Los testículos de bovinos crudos pueden estar altamente diluidos, pero para ser "verdaderamente" homeopáticos deberían haber sido "probados" y "potenciados". Para ser "probado", se requiere que personas sanas ingieran dosis moderadas de testículo crudo de bovino, analizando sus efectos y síntomas. Los productos de este tipo no son representativos de los que los homeópatas tradicionalmente "prueban", y es improbable que ingiriendo cantidades moderadas de testículo de bovino crudo se produjese algún efecto secundario. Tales productos parecen pretender prevenir la acción reguladora etiquetándose como "homeopática", pero tales productos no respetan el principio básico de protección al consumidor al etiquetar de la forma incorrecta. El etiquetado estándar de drogas informa a los consumidores acerca de la cantidad de ingredientes activos por dosis; el etiquetado homeopático sólo informa a los consumidores acerca del número de disoluciones hechas al producto.
Aunque los remedios homeopáticos son considerados generalmente como no tóxicos debido a su alta disolución, algunas preparaciones han mostrado ser dañinas. La perversa creencia en las "crisis de curación" causa que los practicantes de la pseudomedicina juzguen mal una reacción adversa y la vean como beneficiosa. La teoría de "crisis de curación" asevera que el cuerpo tiene un conocimiento innato en el que sabe que es lo mejor para él. Ella es un corolario de creencias en que las reacciones adversas a los "remedios naturales" son interpretadas como "liberación de toxinas", y que las peores reacciones corresponderían a peores padecimientos si no se hubiera "desintoxicado". Así, los creyentes no se alarman por las reacciones adversas, y son alentados a seguir el tratamiento. Al mismo tiempo, la medicina "alopática" es denigrada diciendo que "suprime los síntomas que representan el proceso de curación natural del cuerpo." Kerr y Yarborough (1986) reportaron un caso de pancreatitis avanzado en un paciente que tomaba un remedio homeopático prescrito por un quiropráctico. Según los autores, el fabricante declaraba que entre el 40% y 50% de los pacientes que tomaban el remedio se veían afectados por una "crisis de curación" que incluía dolor abdominal. Aunque las sustancias sumamente toxicas que la Homeopatía clásica incluye en sus remedios están altamente diluidas, Kerr encontró que 2 de 6 remedios ordenados por correo contenían "notables cantidades" de arsénico. NCAHF duda que los devotos de la homeopatía reporten sistemáticamente los efectos adversos.
Mucho se ha dicho sobre el hecho de que una solución de 24X ya no contendría una solo molécula de la sustancia original, y que los beneficios reportados se atribuyen generalmente al efecto placebo. A pesar de esto, muchos remedios homeopáticos, aunque diluidos, pueden contener de una sustancia lo suficiente para ser efectiva. Los productos también pueden trabajar gracias a que son adulterados. Morice (1986, Pág. 862-863) reportó que un remedio homeopático llamado Dumcap parecía ser efectivo en el tratamiento del asma. Aunque la etiqueta mencionaba el contenido como: "nux vomica" (estricnina), "arsenic album" (trióxido de arsénico), "Blatta onentalis" (extracto de cucaracha), and "stramoni folic" (estramonio), los análisis revelaron que el producto estaba adulterado con niveles terapéuticos de drogas antiasma. Los estudios homeopáticos se consideran inaceptables a no ser que se monitoren para asegurarse que estaban preparados según los principios homeopáticos, que sus contenidos estaban verificados y las dosis cuantificadas, previniendo el sabotaje. Como fue mencionado anteriormente, el simple hecho de etiquetar un producto como "homeopático" no garantiza que no contenga una sustancia farmacológicamente activa en cantidades suficientes (No todas las disoluciones pasan el número de Avogadro). Para validar un remedio homeopático específico, la copia de otros remedios no genera interés en los resultados. Para validar la teoría homeopática, las disoluciones más altas deberían trabajar mejor que las altas concentraciones. Thomas Paine, un firmante de la declaración de independencia de los Estados Unidos, se le acredito el establecimiento de un principio de ley para los fenómenos sobrenaturales. El preguntó: ¿Que es más fácil? ¿Creer que la naturaleza ha perdido su curso o que un hombre ha dicho una mentira?
El directorio del "Centro Nacional de Homeopatía" de 1993 (Alexandria, VA), listaba alrededor de 300 practicantes con licencia. Cerca de la mitad de ellos son médicos. Los demás son en su mayor parte naturópatas, quiroprácticos, acupunturistas, veterinarios, dentistas, enfermeras y enfermeros, o asistentes de medico. El vocero de una firma de mercadeo homeopático cree que muchos cientos más se consideran a si mismos homeópatas, y muchos médicos convencionales utilizan uno o más remedios homeopáticos [National Board of Chiropractic Examiners, 1993]. Sin embargo, ningún dato conocido respalda estas afirmaciones. En 1991-92, el 36.9% de los quiroprácticos reportaban usar remedios homeopáticos en sus tratamientos.
La homeopatía apela a la atención personal que da a sus pacientes [Avina y Schneiderman, 1978]. En la práctica, los homeópatas clásicos enfatizan estar de 30 a 45 minutos con cada paciente, prestar especial atención a su estado emocional y administrar un remedio a la vez. La homeopatía clásica con su atención personal al paciente, sus remedios benignos, y la especial atracción de una selecta clientela, es algo inocuo si sus practicantes tienen la capacidad y el sentido común para reconocer desórdenes serios y remitirlos rápidamente a otros médicos competentes. Sin embargo, este no siempre es el caso.
Las pseudociencias como la Homeopatía, aún siendo relativamente benignas, son imanes para locos y charlatanes. Esto plantea un problema serio porque a los practicantes incompetentes no se les debería ser concedido el privilegio de administrar el cuidado de la salud. Los creyentes verdaderos que deliran pueden plantear una amenaza más seria que los estafadores por su devoción a la ideología de la Homeopatía. Su sinceridad les puede convertir en algo socialmente más tolerado, pero esto incrementa su peligro potencial. El cuidado irracional de la salud nunca es inofensivo, y es irresponsable crear en el paciente confianza en una pseudomedicina. Aunque la Homeopatía puede no plantear un riesgo de cuidado a un paciente básicamente sano, en una situación futura donde el mismo paciente necesite tomar una decisión de vida o muerte, tal confianza esta injustificada. Algunos practicantes no usan la Homeopatía clásica, pero usan su reputación "benigna" como una cubierta. Un ejemplo bien documentado ocurrió en Nevada. De acuerdo con lo expuesto por "Las Vegas Review Journal", varios médicos independientes que habían tenido serias dificultades legales en otros estados, llegaron a Nevada y lograron conseguir una licencia estatal para practicar la Homeopatía. Lo cierto es que ninguno practicaba realmente la Homeopatía. Mas bien, usando un dispositivo electrónico no aprobado, practicaban medicina "energética". Al enfrentar el hecho de tomar pelo a la legislatura estatal, los proponentes manifestaron que habían usado el termino "Homeopatía" por ser más familiar, temiendo que los legisladores no entendieran el nuevo concepto de "bioenergía". La legislatura de Nevada redefinió la Homeopatía en 1987, manifestando que los homeópatas de Nevada estaban limitados a usar substancias preparadas según los métodos Hahnemianos de disolución y mezcla, energizado magnéticamente según el patrón geométrico definido en la farmacopea oficial homeopática de los Estados Unidos
[Hayslett, 1987].
Es difícil creer que un médico pueda tener confianza en la Homeopatía y, al mismo tiempo, en el cuidado de la salud científica. Es común que los homeópatas desvirtuan la medicina regular y mal aconsejen para justificar sus inusuales prácticas. De especial preocupación para NCAHF está la sustitución de preparaciones homeopáticas para inmunizaciones estándar. En 1989, un naturópata de Idaho estaba enjuiciado por vender "kits de inmunización", los cuales contenían soluciones de alcohol y agua con azúcar. Los defensores argumentaban que los productos estimulaban el sistema inmunológico
; y que el laboratorio del FDA no pudo detectar los ingredientes activos porque estaban altamente diluidos con la azúcar.
NCAHF esta preocupado primordialmente con la Homeopatía en el mercado. Cree que el mercadeo de productos Homeopáticos no "probados" entran acertadamente en la definición de charlatanería: Un estafador es cualquiera que promueve esquemas médicos o remedios que se sabe son falsos, o bien no demostrados, para una ganancia
[Quackery, 1984]. El Dr. Kenneth Milstead, entonces subdirector de la FDA, indicó:
No tiene importancia si el artículo es inofensivo, o bien, da un alivio psicosomático; si es barato, o tiene valor para otros propósitos; tanto si es producida por una compañía de dudosa procedencia como una reconocida, la promoción de ese producto es charlatanería.
Por muchos años el mercadeo de productos homeopáticos estuvo inactivo, pero con el auge y la moda relativa a la salud en los años '70 y '80, los promotores comenzaron a ofrecer los remedios homeopáticos. En 1985 la FDA estimo que, entre 50 y 60 compañías comercializaban con este tipo de productos en los Estados Unidos [FDA, 1985]. En 1938 "Food, Drug, and Cosmetic Act" incluye una sección que reconoce como "drogas" los objetos listados en la farmacopea homeopática de los Estados Unidos. Esto se debió principalmente, a los esfuerzos del senador de Nueva York Royal Copeland, quien fue uno de los primeros médicos homeópatas de esos días. En 1938, la seguridad era un tema de interés, y los productos homeopáticos con su alta disolución no parecían plantear un peligro. Sin embargo, en 1968, la enmienda Kefaver-Harris se aprobaba requiriendo que las drogas probaran ser efectivas antes de su distribución. Surgió amenazante una pelea legal en lo que se refiere a si las drogas homeopáticas fueran o no solapadas por la ley, pero la FDA no insistió en la cuestión. En lugar de eso, permitió que los productos dedicados a curar dolencias comunes fueran comercializados sin receta, y los dedicados a dolencias serias solo con previa prescripción. Esto paso la responsabilidad a los estados, que son quienes regulan a los que escriben las recetas, dejando a los consumidores a merced de los médicos homeópatas independientes. Esto envío una señal a los comerciantes que vieron esto como una temporada para hacer valorar al consumidor los productos homeopáticos que requerían receta. El crecimiento resultante del mercado aumentó la habilidad de los grupos comerciales para obtener soporte político y hacer de la regulación futura algo mas difícil. Las aseveraciones sobre la eficacia de los productos homeopáticos no están verificadas y violan las normas estándar de publicidad expedidas por la FTC (Comisión Federal de Comercio), pero la FTC no a actuado en contra de dicha propaganda. Los remedios homeopáticos vendidos o transportados por correo están sujetos a la acción de los inspectores postales estadounidenses, pero en pocas ocasiones se han tomado las acciones adecuadas.
Solo Arizona, Connecticut y Nevada expiden licencias para ejercer la Homeopatía. Al menos dos de estos, han incluido dificultades legales notables con médicos independientes. Los permisos estatales que se dan a los médicos les permiten ejercer casi cualquier tipo de medicina que ellos deseen. Los otros, según la opinión de NCAHF, exigen que el cuidado de la salud haga cumplir las normas estándares. A su favor, la legislatura de Carolina del Norte revocó la licencia homeopática a los que la practican como único método de tratamiento, concluyendo que debía regularse por estándares aceptables en la practica medica
. Esto resultó en una batalla legal sobre la capacidad de imponer estándares de práctica en sus ciudadanos. Eventualmente, la legislatura estatal aprobó una ley que limitó el poder disciplinario de la junta debilitando la protección del consumidor en aspectos de medicina responsable.
Adoptado en febrero de 1994 por la NCAHF
©Todos los derechos reservados 1994Recomendaciones
A los consumidores
Sea conciente que por ahora debe tener cuidado al comprar productos y servicios homeopáticos. Los productos homeopáticos no están obligados a pasar los normas de seguridad aplicadas a fármacos. Los servicios homeopáticos están pobremente regulados. Los médicos que practican la Homeopatía lo hacen debajo de las normas de medicina seria. Algunos tienen un pasado que nos permite dudar de forma seria sobre su honestidad. Este al tanto de que algunos estados solapan a malos homeópatas. Los consumidores no deberían confiar su salud a los médicos que practican la Homeopatía.
A los científicos
La Homeopatía entra más en conflicto con leyes básicas de la física, química y farmacología que con la medicina clínica. Los farmacólogos deberían ser más proactivos en la oposición al mercadeo de remedios homeopáticos. Dado que las teorías homeopáticas contradicen las leyes físicas conocidas, las pruebas a remedios homeopáticos requieren controles mayores y medidas adicionales que hagan imposible el fraude en ellos.
A la "Food & Drug Administration" de los Estados Unidos
(1) Debe exigir que las etiquetas de los productos homeopáticos indiquen las cantidades precisas de ingredientes que contienen en miligramos, microgramos, etc. (2) Los remedios homeopáticos deben pasar las normas de eficacia impuestas a otras drogas.
A la Comisión Federal de Comercio Estadounidense (FTC)
(1) Revisar la publicidad engañosa sobre los productos homeopáticos. (2) Tomar acción en contra de la publicaciones especializadas que engañan a los vendedores, y estos a su vez a los consumidores en lo que se refiere al verdadero valor de los productos homeopáticos.
A los inspectores postales de los Estados Unidos
Procesar a los distribuidores de remedios por correo que cometan fraude.
A los legisladores estatales
Dado que la Homeopatía es científicamente indefendible: (1) Promulguen leyes sobre productos médicos que exijan el cumplimiento de las normas de etiquetado, información veraz, publicidad veraz, y hayan pasado las pruebas de seguridad y efectividad previas a su comercialización. (2) Retiren las licencias para ejercer la homeopatía. (3) No debe estar la Homeopatía al alcance de cualquier responsable al cuidado de la salud.
Los reguladores estatales de Comida y Drogas
Tomar una acción reguladora sobre los fabricantes, vendedores mayoristas y expendedores de productos homeopáticos que violen la ley.
A las juntas de licencia médica
(1) La otorgación de licencias a los practicantes de la homeopatía es una conducta antiprofesional. (2) Procesar a los practicantes médicos sin licencia.
Dado que la Homeopatía es científicamente indefendible: (1) Promulguen leyes sobre productos médicos que exijan el cumplimiento de las normas de etiquetado, información veraz, publicidad veraz, y hayan pasado las pruebas de seguridad y efectividad previas a su comercialización. (2) Retiren las licencias para ejercer la homeopatía. (3) No debe estar la Homeopatía al alcance de cualquier responsable al cuidado de la salud.
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