Bowie y el espacio

David Bowie
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There’s a starman waiting in the sky
Hed like to come and meet us
But he thinks he’d blow our minds

Mi David Bowie favorito es el espacial, en sus primeras etapas artísticas. Su relación con el espacio sugiere más que una metáfora sobre el estrellato, parece un interés de la época en torno a los temas de la exploración espacial que generó toda una estética del cual es el más influyente representante.

Inspirado en la película 2001: Odisea en el espacio de Stanley Kubrick, Bowie lanzó su segundo disco Space Oddity en 1969. Para entonces ya estaba programado el viaje del Apolo XI, cuya transmisión de la BBC usó la canción de fondo. Este hecho ha conmovido a los astronautas y a la NASA que publicó una nota sobre su fallecimiento. Es memorable el video del astronauta canadiense Chris Hadfield filmado en la ingravidez de la Estación Espacial Internacional, que conmovió mucho a Bowie.

En 1972 dió a conocer a su álter ego Ziggy Stardust con el sencillo Starman, llevó a cabo una gira con este personaje que le permitió dar rienda suelta a su histrionismo con el disco The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars. De este personaje se distingue la elaboración de toda una estética basada en el glam rock, en la belleza andrógina y la extravagancia que eclipsaron a otros grupos. Es evidente la construcción de un narrador que media entre su personalidad real y una proyección estética hacia el espectador, es muestra del completo exotismo de un ser que llega del espacio para dar salida a una curiosidad general por la experiencia de viajar fuera de este mundo. Para sus fines usa el tono nostálgico y abrumador de quien ve desde lejos su confortable planeta.

Bowie murió de una enfermedad que ya sabía que tenía, por lo cual podemos leer en su último disco, claves de su postura. Blackstar fue lanzado en su cumpleaños, dos días antes de fallecer, ahí parece reelaborar su apego por las estrellas, por lo celeste, que para muchos poetas ha sido la gran metáfora de su microcosmos interior y que Bowie prolongó en una alegoría de las preocupaciones populares acerca de la potencialidad del hombre, del sentirse más allá, de mirar hacia arriba con imaginación y ahorrarnos la extinción humana a cambio de la belleza del espacio y la poética de la muerte.

Jojana

Maestra en Literatura Comparada (UNAM). Interesada en teoría, crítica, creación literaria así como en la relación entre las artes y entre literatura y ciencia.

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